sábado, 20 de diciembre de 2014

Big Hero 6

Bueno, pues por fin ha llegado el día en el que nos podemos quitar la mordaza y gritar que ¡NOS HA ENCANTADOOOOOOOOOO!

Lo tiene todo: emociones, humor, diversidad de personajes -aquí todo el mundo encuentra con quien identificarse, lo cual es súper importante si tenemos en cuenta que es una película dirigida, principalmente, al público infantil-, buen uso del 3D, historia interesante (¡y alejada del prototipo Disney!) y un personaje impresionantemente achuchable que absolutamente todos querréis en vuestras casas (lo voy a colocar junto a Olaf, el Minion, la versión pequeñita y tierna de Groot y el Winnie the Pooh gigante...)

Un aplauso a Don Hall, Jordan Roberts, Robert L. Baird por un guión con el que nos hemos entretenido, reído muchísimo, llorado y, sobre todo, aprendido (y aquí habla la adulta y también la niña, sobre todo esa). Y es que Big Hero 6 es, en palabras de Manohla Dargis, "una brillante y visualmente espléndida película de animación 3-D, que te ofrece algo así como un entrenamiento emocional". Además, ¡¡¡nadie se enamora de nadie!!!!! Y eso está bien (¡muy bien!) Que el amor es muy bonito, pero existe en diversas formas y ya era hora de hacer una película en la que la amistad y la familia fuesen los protagonistas, sin que nadie tenga que hacerse novia o novio de nadie o casarse (he dicho).

Baymax, muy achuchable, como aquel muñeco de Marshmallow gigante <3

Y ahora, el argumento: Hiro Hamada es un chaval de 14 años, genio de la robótica, que, guiado por su hermano mayor, decide aprovechar su talento en una universidad para lumbreras de la Ciencia. No obstante, para ser admitido necesita presentar un proyecto que demuestre su valía siendo, a partir de aquí, cuando se lía todo.

Nos encontramos, así, como quien no quiere la cosa, con una película de superhéroes y superheroínas en la que se tocan temas como la creatividad, el ingenio, el buen uso de los talentos que cada uno tiene, el trabajo en equipo y, sobre todo, la importancia de aprender a tolerar y superar el dolor y la frustración, buscando soluciones constructivas. Todos nacemos héroes y villanos y depende de nosotros (de nuestra programación) cual de las dos opciones escojamos. La reflexión universal de muchas pelis, series y novelas, que parece que nos cuesta tanto aplicar.



Y ya, para finalizar esta entrada, un vídeo que hará que vayáis al médico con unas expectativas muy diferentes...