viernes, 8 de febrero de 2013

SUPERDETECTIVE EN HOLLYWOOD II (TONY SCOTT 1987)

Pues sí, el fallecido Tony Scott, dirigió esta secuela de Superdetective en Hollywood, en la que vuelven todos los personajes de el anterior film.

En esta nueva andadura, Axel trabaja como infiltrado para detener a unos ladrones y estafadores de tarjetas de crédito, una tarde le llama su amigo del departamento de policía de Beverly Hills, el Capitán Bogomill (Ronny cox: Desafío Total, Robocop) para decirle que no puede quedar con el para ir a pescar, ya que está a punto de resolver un caso muy importante.

Al poco Axel se entera por las noticias de la Tv que han disparado a Bogomill, cuando llevaba a cabo su investigación, así que ni corto ni perezoso, se las ingenia para ir a Beverly Hills, para averiguar quien y porqué ha intentado matar a Bogomill. Nada más llegar, enreda a Taggart y a Rosewood, quienes han sido degradados a policías de tráfico para seguir con el caso de Bogomill.

Las pìstas le llevan hasta los crímenes del Abecedario, que tienen como sospechosa a una mujer alta, rubia y de piernas largas, conocida como Karla (Brigitte Nielsen: Cobra) que tiene como socio a Max Dent (Jurgen Prochnow: El Paciente Inglés) y a Charles Cain (Dean Stockwell: A través del tiempo).

Poco a poco se van acercando a Dent y a Karla, para que cometan un error, y pillarles, pero la cosa se complica, y tanto Axel como Taggart y Rosewood, tendrán que hacer frente al incompetente del comisario Harold Lutz, quien está más interesado en su paso por las relaciones políticas que por resolver el caso.

Resultado: 8/10





Más acción, y más humor es lo que se obtiene en esta entrega dirigida con gran éxito por el hermano de Riddley Scott, quien supo solventar las dificultades proporcionando más acción y un tono algo más serio a esta secuela sin olvidarse del sentido del humor y las situaciones cómicas, que tenían chispa y química con los personajes de la primera, no obstante se nota algo más madura que su antecesora, pero a la vez más desfasada en cuanto a situaciones, como la tendencia de Rosewood por las armas de fuego o el lado más comico de Taggart.