miércoles, 28 de marzo de 2012

LARGO WINCH: LA CONSPIRACION DE BURMA (2011)

De nuevo nos encontramos con las desventuras de Largo Winch (Tomer Sisley) ; en esta ocasión nos encontramos a Largo, quien tarta de vender el grupo W, que le legó su padre Nerio. Para ello pedirá ayuda a Alexandre Jung (Laurent Terzieff: Germinal) ex-dueño de la Cruz Roja, pero al poco de poner en venta el Grupo W, Largo es acusado por Dianne Francken (Sharon Stone: Instinto Básico) del asesinato de uno de los socios de Largo, de poseer una cuenta secreta junto a los activos de su padre, llamada Pandora, y de crimines contra la humanidad en Birmania, ya que el padre de Largo, Nerio llegó a un supuesto trato con el General Min, para llevar a cabo una masacre, cuando justo después Largo estuvo viviendo allí 5 meses y se enamoró de Malunai.

Al poco Francken le dice a Largo que Malunai es una testigo que asegura que Largo fue en parte responsable de lo acontecido en Birmania, no obstante Largo decide investigar por su cuenta, lo cual le lleva a un gran complot, tramado por uno de sus rivales y competidores Nazatchov (Dmitri Nazarov: El Concierto)
quien junto con unos mercenarios y la ayuda del General Min, intentan acabar con Largo y hacerse con el control total de su empresa. Poco después, descubre que Maluani le mintió porque Min ha secuestrado a su hijo, así que decide huir, y emprender un plan para terminar con Min, Nazatchov y limpiar su buen nombre.

Resultado: 7/10




Quizás tenga más acción que el anterior film del personaje, no obstante resulta más entretenida, pero no por ello es peor película, muy al contrario a mi juicio mantiene el nivel de calidad de la anterior, conservando la misma línea y sin alterar al protagonista principal. Incluso juega con giros inesperados, trucos y un final inesperado. Todo un deleite para disfrutar de una tarde en casa, y sin arrepentimientos, evidentemente nos equiparable al cómic pero cuanto menos resulta disfrutable, y aunque no lo parezca es una película de acción de corte diferente y con un protagonista simpático con el que no cuesta nada empatizar. Muy recomendable