lunes, 26 de diciembre de 2011

TRANSMETROPOLITAN

Cínico, irreverente, grosero, sarcástico, polémico, drogadicto, borracho, políticamente incorrecto, (Pero terriblemente honesto y buscador de la verdad por encima de todo) son sólo algunos de los calificativos que definen al personaje de Warren Ellis y Darick Robertson, en su Obra Maestra: Transmetropolitan.

Transmetropolitan nos sumerge en un futuro un tanto caótico en el que todo ha cambiado, creencias, religión cultura, sexo, política, todo es manipulable, y un culto al sexo y fetichismo al cuerpo. Spiderjerusalem quien vive retirado en las montañas al más puro estilo ermitaño, se ve obligado a volver a la gran ciudad y a buscar un empleo y para ello se dirige a ver a su antiguo colega Royce (ahora editor del periódico: La Palabra) quien le dá trabajo como columnista. Y aquí es donde empieza el desmadre.

Lo primero que hace Spider es comulgar con la ciudad, empaparse de ella,(bueno, eso y cambiar de aspecto ya que el tipo parece Alan Moore) e ir a por noticias e implicarse en ellas, la primera de ellas es Fred Christ; un antiguo conocido de Spider, metido como líder de la secta transiente (mitad humano, mitad alien) decididos a tomar las calles. Tras escribir y enviar a su editor Royce la columna en vivo y en directo, las ventas se disparan, pero hay también represalias, y así Spider no sólo consigue cabrear a la policía sino que vuelve a estar en alza y consigue dos ayudantes, Channon (una de las strippers que estaban en el club junto a el en la azotea escribiendo la columna) y Yelena, hija de un miembro V.I.P. de la alta sociedad. Y este amigos sólo es el comienzo de la cruda realidad a la que Spiderjerusalen hace frente.

Resultado: 10/10

Auténtica obra maestra y de culto, todo un imprescindible del comic de los 90 ( y del actual, pues su temática a día de hoy sigue en alza) y uno de las mejores series de vertigo. Irreverente, pero adulta, violenta y genial, Transmetropolitan desborda maestría y tratando la polémica, criticando no solo a la sociedad, sino la corrupción, la intransigencia y otros tantos a partir de los ojos obejtivos de su protagonista, quien descarnadamente arremete contra todos en su búsqueda de la verdad , a quien no le importan los medios sino los resultados y no le importa implicarse en aquello que haga falta.



Curiosamente, el personaje da cierta sensación de guardar cierto paralelismo con otra serie televisiva titulada Max Headroom: El Hombre De La Pantalla, y Billy Idol tuvo un videoclip: Shock to the System, que parecía sacado del propio cómic de Ellis.



3 comentarios:

Iñaki dijo...

Que puedo decir de TRANSMETROPOLITAN que mi careta digital no diga ya!

Uno de los títulos cumbre de la línea VERTIGO y una obra indispensable para entender la evolución del cómic adulto contemporáneo tras Miller y Moore.

Y Spider Jerusalmen es el P*** AMO!

Saludos en paralelo.

PD: Para cuando edición integral a lo SANDMAN o STARMAN?

DOKTOR FREAK dijo...

probablemente haga una reseña tras reyes, de alguna de las 2. Y si!!! Spider el el P***Amo!!! sin dudarlo, toda una obra cumbre en la línea de Vertigo, esperaremos impacientes la edición en integral

Peter dijo...

la diferencia es que Max Headroon es de finales de los 80´s y es una obra Ciberpunk. Este comic bebe de las fuentes de toda esas obras Distopica de los 80´s.