domingo, 4 de diciembre de 2011

CONAN (2011)


Si bien no es la versión de Schwarzenegger, a la que todos estamos acostumbrados ( y por siempre jamás el será Conan) la versión de Marcus Nispel no está nada mal.

Conan, ( siendo niño) demuestra una valentía inusitada para su edad, y supera la iniciación de los jóvenes guerreros de su aldea, pero al poco su aldea es atacada por los hombres de Khalar zym ( Sthephen Lang: Avatar ) y su hija Marique ( Rose McGowan: Planet Terror, Embrujadas) para apoderarse de la máscara de Acheron. Dejan no obstante con vida al padre de Conan: Corin ( Ron Perlman: Hellboy, En Tiempo De Brujas) pues es el poseedor del último trozo que les faltan para adueñarse de la máscara, justo entonces aparece Conan y se complica la situación obligando a Corin ha hacer algo para que al menos el pueda salvar su vida.

Años más tarde Conan, ya todo un hombre (Jason Momoa: StarGate Atlantis, Juego De Tronos) planea su venganza contra Khalar Zym y Marique, quienes ya poseedores de la máscara de Acheron, necesita aún la sangre de la última novicia para hacerla funcionar. Por casualidades del destino Conan conoce a Tamara (Rachel Nichols: Parking 2, G.I. Joe) quien resulta ser la última novicia a la que Zym está buscando.

Tras conocer los motivos por los cuales la busca, y por qué ha permanecido tanto tiempo oculta sin conocer su sino, unen sus fuerzas para acabar con Zym y su sanguinario reino del terror y destruir para siempre la máscara de Acheron.

Resultado: 6/10
Quizás no sea la original, y no obstante mezcla las historias y personaje de Conan, como Conan pirata y Conan el Aventurero, pero debo decir que resulta muy entretenida. Si bien es cierto que es una nueva adaptación del personaje de Robert E. Howard y hay que verla como tal y no como un remake de la original de John Millius.

Momoa, interpreta a un Conan muy digno y adaptado a unos nuevos tiempos y seamos sinceros: No lo hace nada mal, es un bárbaro diferente pero no resulta nada desdeñable.

 En cuanto a los villanos de la película, están bastante conseguidos y bien caracterizados Lang y MCGowan resultan muy creíbles, la puesta en escena también resulta estupenda, lo malo sea pues el hecho de que resulta una historia muy simple y unos personajes muy previsibles, y en ese aspecto quizá Marcus Nispel debería haber creado unas complejidades y un trasfondo a los personajes, pues no transmiten ni emocionan en absoluto, con un tono más frío, y austero que la original y faltando aún una pequeña chispa de humor que sí tenía la versión original. Aún así la nueva adaptación resulta bastante entretenida.